visorium: el plagio también cotiza en bolsa (pero solo si lo firma un hombre con bigote)
En Liberty City ya no basta con vender tu cuerpo, tu tiempo o tu trauma. Ahora también puedes vender ideas… siempre y cuando no sean tuyas.
Hace unas semanas escribí sobre la precariedad digital, el cuerpo convertido en capital y el burnout disfrazado de empoderamiento. Así como el Mago de Oz, "Los árboles" publican un artículo sospechosamente parecido, firmado por Keira Calhoun. Mis metáforas, mi estructura, mi enfoque. Todo, menos mi nombre.
Pero se dice que es una coincidencia, claro. Como cuando alguien aparece con tu outfit exacto y dice que se le ocurrió solo. Digamos que si mi texto fuera una receta, el suyo es la versión de microondas con firma de autor y toda una editorial con “práxis”.
También aparece el portavoz eterno del periodismo rancio a explicarnos cómo funciona “la vida real”. Que la editorial no se hace responsable, que lo dice en la letra pequeña, que somos muy jóvenes para entender, como si eso limpiara la ética con cloro. Spoiler: no la limpia.
Esto no es solo plagio. Es la fórmula clásica: tomar ideas de mujeres jóvenes, pasarlas por el filtro de lo institucional, y venderlas como contenido original. Eso sí, siempre y cuando venga con bigote, carrera y el respaldo de una redacción que nunca se equivoca… al menos, entre ellos.
Liberty Tree podrá tener trayectoria, pero la ética no se hereda. Se ejerce. Y en esta ocasión, fallaron con honores.
Clint Darbey 5 w
Muy cierto!!